LECTURA CRÍTICA 5 GRADOS
CENTRO EDUCATIVO MIS SUEÑOS
Pre – Escolar – Básica Secundaria y media 1º a 11º
Licencia De Funcionamiento Según Resolución No. 0465 Del 30 De Mayo De 2017
Emanada De La Secretaria De Educación Municipal.
Núcleo Educativo
e-mail: cemis-03@hotmail.com
TALLER DE LECTURA CRÍTICA
DOCENTE:Lic Stefany Elena Leones Primera GRADO: 5 °GRADOS
FECHA DE ENTREGA:Hasta el 6 de septiembre 2020
NOMBRE DEL ESTUDIANTE:
TEMA: Comprensión lectora
LOGRO: Determinar y confrontar los momentos de la historia
LA CASA CON ÁRBOLES
Un hombre enfermo decidió dejar su trabajo de obrero en una fábrica de la
ciudad e irse a vivir al campo junto con su hija Carolina. Ambos recorrieron todos
los pueblos cercanos hasta que, por fin, encontraron una casucha abandonada
situada delante de un extenso prado invadido por hierbajos.
Viviremos aquí y convertiremos este prado en una hermosa huerta –dijo el
hombre.
Al cabo de un par de semanas, el hombre había arado buena parte del prado
para hacer una huerta. Y entonces bajó al pueblo cercano para comprar simientes
encerradas en sobres de plata.
-¡Dinero tirado! – comentó el tendero mientras movía la cabeza de un lado a
otro- Ésa no es tierra de hortalizas.
El padre de Carolina no se dejó desanimar. Y cuando llegó a casa, extendió
sobre la mesa todos aquellos sobres brillantes con imágenes de calabacines,
tomates, judías guisantes… La chica quedó fascinada ante las semillas de aquellos
vegetales que ella imaginaba procedentes de quién sabe qué lugares remotos.
Carolina cogió algunas simientes y las guardó en una cajita. Luego, padre e
hija sembraron juntos el prado.
Pasaron varias semanas y, pese a los cuidados de Carolina y su padre, las
semillas no germinaron. Y por fin, una tupida pelusilla verde volvió a cubrir todo
aquel terreno.
-Vaya, no nos ha salido bien –comento melancólico el padre-. Lo intentaron
de nuevo la primavera próxima.
Al siguiente mes de marzo, el campesino volvió
a cavar la tierra, compró nuevas simientes y le dio a
Carolina las bolsitas semivacías. Pero la hierba volvió
a crecer por todas partes.
A la tercera primavera todo se volvió a repetir
del mismo modo. Padre e hija se habían habituado ya
a la vida del campo y el único pesar de Carolina era
que su padre no lograra tener su huerta.
Un día de otoño, Carolina cogió sus simientes y
se las llevó al prado. Allí se entretuvo lanzando
semillas de coliflores y zanahorias a los pájaros. A la
vista de aquel banquete, acudieron muchas aves que a
veces dejaban caer del pico un albaricoque o una
cereza ya mordisqueados o una almendra demasiado
dura.
Después de aquel otoño vino un invierno lluvioso que mantuvo a padre e hija
encerrados en casa hasta bien entrada la primavera. Por fin, una mañana de sol,
Carolina abrió de par en par las contraventanas de la casa y su mirada pareció
extraviarse: ante sus ojos no se extendía el prado, sino un bosquecillo de pequeños
árboles cargados de hojas delicadas. Eran cerezos, albaricoqueros, almendros y
avellanos: bien distanciados unos de otros, se alzaban rectos sobre el terreno.
Y así fue como aquel prado se convirtió en una hermosa tierra de frutales
RESPONDE
1.¿Cómo se titula la lectura y quiénes
son los protagonistas?
2.¿Dónde vivían los protagonistas
antes de trasladarse al campo?
3.¿En qué quería convertir el padre de
Carolina el prado?
4.¿Por qué el prado no se convirtió en
una hermosa huerta?
5.¿Desempeñaron los pájaros algún papel en el desarrollo de la huerta?
Razónalo.
6.Explica esta expresión:
“Carolina abrió de par en par las contraventanas de la casa y su mirada pareció
extraviarse.”
7.¿Qué nos enseña este cuento?
8.¿Qué habrías hecho tú al comprobar que no germinaban las semillas?
9.Explica cómo es el padre de Carolina. Puedes utilizar algunos de los
adjetivos siguientes: tenaz, constante, paciente, orgulloso, valiente, imprudente
BENDECIDO Y VICTORIOSO INICIO DE SEMANA !!
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